Texto bíblico principal: Mateo 24:36
«Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino solo mi Padre».
Introducción
¿Has escuchado que la Tierra tiene 6,000 años? ¿Alguna vez alguien te ha dicho que cuando se cumplan esos años vendrá Jesucristo?
Tal vez también hayas escuchado que Elena G. de White, una de las fundadoras de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, escribió sobre este asunto.
Muchos hermanos tienen dudas. Algunos creen que los 6,000 años ya terminaron. Otros piensan que después de ese tiempo comenzarán los mil años mencionados en Apocalipsis.
Pero ¿qué dice realmente la Biblia? ¿Qué quiso enseñar Elena de White? ¿Podemos calcular cuánto falta para que Jesús regrese?
Estudiaremos estas preguntas con sencillez, procurando comprender las Escrituras y evitando sacar conclusiones que Dios no nos ha revelado.
1. ¿De dónde viene la enseñanza de los 6,000 años?
La Biblia comienza diciendo que Dios creó los cielos y la Tierra (Génesis 1:1).
Después explica que Dios hizo su obra creadora en seis días y descansó el séptimo día (Génesis 2:1-3).
En los capítulos siguientes encontramos la historia de Adán y Eva, sus descendientes y las generaciones que vinieron después.
Por ejemplo, Génesis 5 menciona cuántos años vivieron varios patriarcas y cuándo tuvieron descendientes. Génesis 11 continúa con otras generaciones después del diluvio.
A lo largo de la historia, diferentes estudiosos utilizaron estos datos para calcular el tiempo transcurrido desde Adán.
Uno de ellos fue James Ussher, quien elaboró una conocida cronología bíblica en el siglo XVII.
Sin embargo, existen dificultades para establecer una fecha absolutamente exacta. Las distintas tradiciones textuales bíblicas presentan algunas diferencias cronológicas, y las genealogías no siempre tienen como propósito ofrecer un calendario completo de toda la historia.
Por esa razón, aunque podemos estudiar la cronología bíblica, debemos tener cuidado al afirmar que conocemos el año exacto de la creación.
2. ¿Qué escribió Elena de White sobre los 6,000 años?
Elena de White mencionó esta cifra en distintas ocasiones.
Primera declaración: la edad aproximada del mundo
En Ser semejante a Jesús, página 150, encontramos una declaración que utiliza la expresión:
«El mundo actualmente no tiene sino alrededor de seis mil años de edad».
Este pasaje procede de sus escritos acerca de la creación y la importancia del sábado.
¿Qué significa?
Elena de White estaba defendiendo el relato bíblico de la creación en seis días literales. Su preocupación principal era que algunas interpretaciones de los días de la creación como períodos indefinidos debilitaban el significado del sábado.
La expresión «alrededor de» es importante: no señala un día, mes o año exacto.
Referencia: Ser semejante a Jesús, p. 150; material procedente de The Signs of the Times, 20 de marzo de 1879.
Segunda declaración: el gran conflicto entre el bien y el mal
En El conflicto de los siglos, página 509 de una edición española, escribió:
«La gran controversia entre Cristo y Satanás, sostenida desde hace cerca de seis mil años, está por terminar».
En este caso, Elena de White habla del conflicto entre Cristo y Satanás y de los esfuerzos del enemigo por apartar a las personas de Dios.
Cuando Adán y Eva desobedecieron en el Edén, el pecado entró en la experiencia humana. Desde entonces, nuestro mundo ha sufrido sus consecuencias.
El mensaje principal de Elena de White es que esa lucha no durará para siempre. Llegará el día en que Dios pondrá fin al pecado.
Referencia: El conflicto de los siglos, cap. 33, «Las asechanzas del enemigo», p. 509.
¿Por qué unas veces dice «casi» y otras «más de»?
Al revisar sus escritos encontramos expresiones como «cerca de seis mil años», «seis mil años» y «más de seis mil años».
Elena de White no utilizó siempre la misma forma de expresarse.
Los investigadores adventistas han señalado que estas declaraciones presentan un tiempo general, no una cronología exacta para calcular la segunda venida.
Por lo tanto, sería incorrecto tomar una de esas expresiones y convertirla en una fecha definitiva.
3. ¿La Biblia enseña que después de 6,000 años vendrá Jesús?
Esta es una de las preguntas más importantes.
La Biblia no afirma que Jesús regresará exactamente cuando se cumplan 6,000 años desde la creación.
Algunas personas han comparado la historia del mundo con la semana de la creación.
Según esa interpretación, los primeros seis días representarían 6,000 años de historia humana, mientras que el séptimo día representaría los mil años del reino de Cristo.
Así, después de seis mil años de pecado, vendría un período de mil años de descanso.
Esta comparación puede parecer interesante, pero debemos distinguir una interpretación de una enseñanza expresamente declarada por Dios.
En ninguna parte de la Biblia encontramos un mandato para contar 6,000 años desde Adán y señalar así la fecha del regreso de Cristo.
Jesús fue muy claro en Mateo 24:36: nadie conoce el día ni la hora de su regreso.
No debemos asegurar lo que el Señor no ha revelado.
4. ¿Qué significa que un día para Dios es como mil años?
En 2 Pedro 3:8 encontramos estas palabras:
«Para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día».
Algunas personas utilizan este versículo para afirmar que los siete días de la creación representan siete mil años de historia.
Pero ¿qué estaba explicando el apóstol Pedro?
Cuando leemos todo el capítulo, descubrimos que algunas personas se burlaban de la promesa del regreso de Jesús, porque pensaban que estaba tardando demasiado.
Pedro responde recordando que Dios no contempla el tiempo como nosotros.
También enseña que el Señor es paciente porque desea que las personas se arrepientan (2 Pedro 3:9).
El versículo no establece una fórmula para calcular la segunda venida.
Su enseñanza es que Dios cumple sus promesas conforme a su sabiduría y que su paciencia es una oportunidad para arrepentirnos.
5. ¿Qué ocurrirá durante los mil años de Apocalipsis?
Aquí debemos distinguir dos asuntos:
Los 6,000 años son una cifra aproximada utilizada al hablar de la historia del mundo.
En cambio, los 1,000 años sí aparecen de manera expresa en Apocalipsis 20.
De acuerdo con la comprensión adventista de la Biblia, los acontecimientos serán los siguientes:
Primero: Jesús regresará
En 1 Tesalonicenses 4:16-17 encontramos la promesa de que los muertos en Cristo resucitarán y los creyentes fieles serán llevados para encontrarse con el Señor.
¡Qué día tan maravilloso será!
Los hijos de Dios volverán a encontrarse con sus seres queridos que descansaron en Cristo.
Segundo: comenzarán los mil años
Apocalipsis 20 enseña que los redimidos reinarán con Cristo durante mil años.
La comprensión adventista es que durante ese período los salvados estarán en el cielo con Jesús, mientras la Tierra permanecerá desolada y Satanás estará limitado a ella.
Tercero: terminarán los mil años
Al finalizar ese período ocurrirán los acontecimientos del juicio final descritos en Apocalipsis 20.
El pecado y la maldad serán destruidos definitivamente.
Cuarto: Dios hará nuevas todas las cosas
Apocalipsis 21:1-4 presenta una promesa maravillosa: Dios establecerá un cielo nuevo y una Tierra nueva.
Ya no habrá muerte, llanto ni dolor.
Esta es la esperanza que debe llenar nuestro corazón.
6. ¿Entonces los 6,000 años ya se cumplieron?
No podemos establecerlo con seguridad.
Aunque existen cálculos de la historia bíblica, no contamos con una fecha exacta e indiscutible del comienzo de la humanidad.
Por lo tanto, no es correcto afirmar que los 6,000 años terminaron en el año 2000, que necesariamente terminan en 2026 o que concluirán en alguna fecha que nosotros hayamos calculado.
Tampoco podemos afirmar que Jesús deba regresar inmediatamente después de una fecha obtenida por ese método.
Una cosa es esperar con fe el regreso de Cristo y otra muy diferente es asegurar que conocemos cuándo ocurrirá.
La Biblia nos llama a estar preparados, no a establecer fechas.
7. ¿Qué dijo Elena de White acerca de poner fechas?
Este punto es fundamental para comprender correctamente sus escritos.
En Mensajes selectos, tomo 1, página 220, Elena de White escribió:
«Nunca más habrá un mensaje para el pueblo de Dios que se base en el tiempo».
Estas palabras aparecen en una sección titulada «Amonestación en contra de fijar fechas».
Allí advierte que no debemos pretender conocer el tiempo definido del derramamiento del Espíritu Santo ni de la segunda venida de Cristo.
Esto significa que no debemos utilizar sus referencias a los 6,000 años para anunciar una fecha de la segunda venida.
También debemos recordar lo que dijo Jesús en Hechos 1:7: no nos corresponde conocer los tiempos que el Padre ha reservado bajo su autoridad.
Dios nos ha revelado lo suficiente para confiar en su promesa, pero no todos los detalles de su calendario.
Referencia: Mensajes selectos, tomo 1, p. 220.
8. Preguntas frecuentes
¿Elena de White se equivocó al mencionar 6,000 años?
Para responder adecuadamente, debemos reconocer primero lo que escribió: utilizó una cifra aproximada para hablar de la historia del mundo y del conflicto entre el bien y el mal.
También debemos reconocer que no presentó una cronología exacta del regreso de Cristo.
Los estudiosos adventistas han examinado estas declaraciones y su contexto histórico. No todos los asuntos relacionados con la antigüedad de nuestro planeta se resuelven mediante una sola expresión cronológica.
Su enseñanza sobre los 6,000 años no debe convertirse en un calendario para predecir el fin.
¿Podemos confiar en Elena de White?
Los adventistas reconocemos el don profético manifestado en el ministerio de Elena de White. Al mismo tiempo, creemos que la Biblia es la autoridad suprema para examinar toda enseñanza.
Sus escritos nos invitan a estudiar las Escrituras y acercarnos a Jesucristo.
No debemos utilizar una declaración aislada para sostener ideas contrarias a las enseñanzas claras de la Palabra de Dios.
¿La segunda venida está cerca?
La Biblia enseña que debemos vivir esperando el regreso de Cristo.
Jesús habló de señales, pero también advirtió que debemos velar porque no sabemos cuándo vendrá nuestro Señor (Mateo 24:42).
La esperanza cristiana no depende de descubrir una fecha.
Depende de confiar en Jesús y permanecer fieles a Él.
¿Qué debemos hacer mientras esperamos a Cristo?
Jesús nos llamó a velar, orar y permanecer preparados.
Eso significa mantener una relación diaria con Dios, estudiar la Biblia, abandonar el pecado por medio de su gracia, amar a nuestros semejantes y compartir el evangelio.
No necesitamos vivir con miedo pensando en cuántos años le quedan al mundo.
Necesitamos vivir con fe, recordando que nuestra salvación está en Jesucristo.
9. ¿Cuál es la enseñanza más importante de este estudio?
Los 6,000 años no deben convertirse en una razón para sentir temor ni en una fórmula para descubrir la fecha del fin.
Elena de White utilizó esa cifra aproximada en diferentes contextos, pero también advirtió claramente contra el establecimiento de fechas.
La Biblia anuncia que el pecado terminará, que Jesús regresará y que Dios preparará una Tierra nueva para sus hijos.
No sabemos cuánto tiempo falta para que se cumpla esa promesa.
Pero sí sabemos quién la hizo.
Y Jesucristo es fiel.
Conclusión: Más importante que saber cuándo vendrá Jesús es estar preparados
Imagina que una familia espera el regreso de un ser querido. No conoce la hora exacta de su llegada, pero sabe que cumplirá su promesa.
Así debe ser nuestra espera del Señor.
No necesitamos calcular fechas para confiar en que Cristo regresará.
Necesitamos conocerlo, amarlo y caminar con Él todos los días.
Querido hermano, querida hermana: no permitas que las dudas sobre los 6,000 años te aparten de la esperanza que encontramos en la Biblia.
El mismo Jesús que dio su vida por nosotros ha prometido regresar.
Mientras esperamos, permanezcamos fieles a su Palabra.
La pregunta más importante no es: «¿Ya se cumplieron los 6,000 años?». La verdadera pregunta es: «¿Estoy preparado para encontrarme con Jesús?».
Oración final
Padre celestial, gracias porque nos has dejado tu Palabra para guiarnos. Ayúdanos a comprender sus enseñanzas y a no dejarnos llevar por especulaciones o temores. Que nuestra fe no dependa de fechas, sino de la promesa segura de que Jesús regresará. Prepara nuestros corazones para ese maravilloso encuentro. En el nombre de Jesús. Amén.
Fuentes para profundizar
- Elena G. de White, Ser semejante a Jesús, p. 150.
- Elena G. de White, El conflicto de los siglos, cap. 33, p. 509.
- Elena G. de White, Mensajes selectos, tomo 1, p. 220.
- Instituto de Investigación Bíblica Adventista: Ellen G. White and Earth Science.
- George W. Reid, «El año 2000: ¿Introducirá el milenio?», revista Diálogo.
Textos para estudiar: Génesis 1–2; Génesis 5 y 11; Mateo 24:36-44; Hechos 1:7; 2 Pedro 3:8-9; 1 Tesalonicenses 4:16-17; Apocalipsis 20–21.